El 1% corresponde a mujeres

La pandemia y la situación de aislamiento social preventivo decretado por el Ejecutivo nacional ha impactado en todos los aspectos de la vida y tuvo mayor eco en los hogares monomarentales, que en muchos casos vieron su único ingreso mermado. Para conocer lo que sucede en Santa Cruz, dialogamos con Silvia Manríquez.  

La cuota alimentaria es un todo que comprende cuidado, vivienda, alimentos, educación y esparcimiento, y ese todo se reparte sobre los dos responsables de cuidar al niño, en especie y en dinero, lo que se debe asegurar es que ese todo satisfaga las necesidades del niño, independientemente de cuál de las personas que están obligadas haga el aporte. La cuota alimentaria se determina por los gastos del niño, niña o adolescente y por la capacidad económica del alimentante. En todos los casos hay que evaluar el caso en particular, si los gastos de los alimentados aumentaron o no. Cómo se distribuye el peso depende de las circunstancias y puede reacomodarse provisoriamente frente a la crisis.

Es de señalar que la Dirección de Economía, Igualdad y Género del Ministerio de Economía elaboró junto a UNICEF un informe sobre el impacto de la crisis económica generada por la pandemia en hogares con niñas, niños y adolescentes (NNyA) a cargo de mujeres. Durante la presentación del documento, se analizó el paquete de medidas de protección social impulsadas por el Estado y se establecieron lineamientos para la elaboración de políticas a largo plazo.

De acuerdo al estudio, la crisis inédita que atraviesa Argentina y el mundo por el COVID-19, reforzó las desigualdades preexistentes y tuvo un impacto desproporcionado sobre las mujeres, los/as trabajadores/as informales, y los/as niños, niñas y adolescentes. En este escenario, los hogares con NNyA a cargo de una mujer (monomarentales) han sido los más afectados por la doble crisis: La económica y la crisis de los cuidados.

Durante la presentación del documento, la directora de Economía, Igualdad, y Género, Mercedes D’Alessandro, destacó que “la pandemia ha tenido un impacto desigual sobre las mujeres, ya que existe una redistribución asimétrica de las tareas de cuidado que les implica un impedimento a la hora de insertarse en el mercado de trabajo”. Por este motivo, explicó que “tenemos un desafío por delante que tiene que ver con el acceso y permanencia de las mujeres en el mercado laboral y con cómo resolvemos el problema de los cuidados, y cuál es el aporte del Estado en este sentido”.

Asimismo, D’Alessandro resaltó que “por primera vez el Estado tiene sobre la mesa el problema de los cuidados y los está abordando”, e hizo hincapié en las medidas implementadas por el Gobierno durante la pandemia para proteger a los sectores más vulnerables como el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), la creación de la Tarjeta Alimentar, la Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), la doble indemnización, la prohibición de los despidos, la ampliación de la AUH, y los programas Potenciar trabajo y El barrio cuida al barrio.

Por su parte, el especialista en Inclusión Social y Monitoreo de UNICEF Argentina, Sebastián Waisgrais, explicó que “durante la pandemia, la niñez no ha sido el sector más afectado por la salud, pero sí por la educación, la nutrición y la salud mental”. Sin embargo, resaltó que “es importante señalar que los aumentos en los niveles de pobreza fueron amortiguados por medidas de protección que tomó el Estado para proteger a los hogares más vulnerables”.

En este sentido, el informe destaca que, ante esta situación, durante 2020 el Estado llevó adelante políticas económicas inéditas en la Argentina a la vez que reforzó la protección social.

Ante toda esta situación quisimos saber cómo funciona el Registro de Deudores Alimentarios en Santa Cruz, por lo que dialogamos con la directora general coordinadora de los Registros de Deudores Alimentarios y Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos de la Provincia de Santa Cruz, Silvia Manríquez.

– ¿Cuántas personas se encuentran inscriptas en el mismo?

SM: Aproximadamente doscientas diecinueve (219) personas.

– En Santa Cruz, ¿qué porcentaje hay de Deudores Alimentarios, tanto hombres como mujeres?

SM: En la provincia un 99% de inscriptos son hombres y el 1% restante corresponde a mujeres.  

– ¿La crisis generada por la pandemia incrementó el incumplimiento por parte de los Deudores Alimentarios?

SM: Las personas inscriptas como Deudores Alimentarios ya son incumplidores de sus obligaciones alimentarias, es decir que no contamos con esa estadística.  

– Ante el incumplimiento, ¿cuáles son las medidas que se toman desde el Registro de Deudores Alimentarios?

SM: El RDA es sólo un órgano administrativo de inscripción, por lo tanto, no tiene injerencia ante incumplimientos, estas cuestiones deben ser tratadas en los estrados judiciales.  

– ¿Qué institución u organismo es el que interviene?

SM: Los juzgados de Familia son los competentes cuando los interesados denuncian los incumplimientos. 

– En el caso que se trate de un deudor que perdió el trabajo durante la pandemia, ¿qué se hace? ¿Interviene el Juzgado de Familia nuevamente?

SM: El deudor debería presentarse ante el juzgado de Familia competente para informar su situación, como también los interesados pueden comunicar esta situación en el juzgado interviniente.    

– A algunas madres les han quitado la AUH porque el progenitor no conviviente e incumplidor gana más ingresos y pasó de ser Monotributista a Responsable Inscripto, y como los hijos llevan su apellido la ANSES los toma como grupo familiar y entiende (mal) que tiene un buen ingreso, aunque no cumpla con la obligación alimentaria. ¿Se han dado este tipo de casos en Santa Cruz?

SM: El RDA no cuenta con esos datos.

– ¿Cuáles son los artilugios que utilizan los incumplidores para seguir evadiendo la responsabilidad de pagar?

SM: El RDA no tiene conocimiento sobre esas situaciones.  

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