Puerto San Julian

YPF: diferencias entre dirigentes de La Cámpora sobre si piden o no indemnizaciones, y el caso de Pablo González y Matías Bezi

Según publicó el sitio especializado EconoJournal, casi todos los dirigentes de La Cámpora que ingresaron a YPF durante el gobierno de Alberto Fernández apuntaban a firmar un acuerdo indemnizatorio para salir de la empresa bajo control estatal, pero la mayoría habría optado por renunciar y desistir de ese reclamo.

A pocos días del cambio de gobierno, los cuadros de la primera línea de La Cámpora que desembarcaron en YPF al inicio del gobierno de Alberto Fernández comenzaron a negociar su salida de la petrolera bajo control estatal. Según pudo reconstruir EconoJournal a partir del testimonio de cuatro fuentes sin contacto entre sí, la intención inicial de los referentes de la agrupación que dirige Máximo Kirchner, un grupo en el que sobresalen Santiago “Patucho” Álvarez, Desiré Cano, Santiago Carreras, Dario Garribia, Matías Bezi (ex diputado provincial en Santa Cruz), Federico Basualdo y también Hernán Letcher, era cobrar una indemnización como si estuvieran siendo despedidos de la compañía. En ese caso, les correspondería un resarcimiento económico bajo el paraguas de la Ley de Contrato de Trabajo equivalente a entre 10 y 15 sueldos. De ahí que algunos estuviesen en condiciones de reclamar un monto superior a los 100.000 dólares calculados a la cotización del blue. Sin embargo, luego de varias idas y vueltas, la mayoría —Álvarez, Carreras, Basualdo y Bezi— habría optado por renunciar y cobrar, de ese modo, sólo los días de vacaciones adeudados, el proporcional de aguinaldo y otros ítems secundarios.

Al cierre de este artículo, que fue publicado el viernes pasado, la única que todavía se resistía a aceptar esas condiciones era Desiré Cano, directora de Comunicación de YPF, quien, según revelaron fuentes de la compañía a EconoJournal, sigue pugnando para cobrar una indemnización por despido. Este medio se contactó vía WhatsApp con la ejecutiva, esposa de Hernán Reibel, uno de los secretarios de Cristina Fernández, que desembarcó en la empresa con el mandato de manejar la pauta publicitaria y el relacionamiento con los periodistas, pero no obtuvo respuesta al mensaje enviado.  

En caso de lograr su objetivo, Cano terminaría cobrando un mes de sueldo por año trabajado (cuatro en total), un bono anual que suma entre 3 y 5 sueldos más, vacaciones adeudadas, proporcional de aguinaldo y otros beneficios corporativos como otro bono de largo plazo. En cualquier caso, sumarían más de 10 sueldos.  

La postura de la dirigente de La Cámpora contrasta de plano con la actitud que asumieron en 2015, frente a iguales circunstancias, Nicolás Arceo y Rodrigo Cuesta, quienes consideraron que habían llegado para cumplir un mandado político de la mano del entonces ministro de Economía, Axel Kicillof, y renunciaron sin exigir ninguna indemnización. Arceo se había desempeñado como vicepresidente de Administración y Finanzas, y Cuesta como director de Legales.

“Aún estamos trabajando para ver cómo resolver el tema”, explicaron fuentes de YPF. Un acuerdo indemnizatorio debería contar con el aval explícito de Horacio Forchiassin, director del Comité de Remuneraciones de YPF. Tampoco es claro qué decisión tomará Letcher, que no respondió los llamados de este medio.

Otra incógnita

Directivos del área de Recursos Humanos y de la línea gerencial referenciados en el CEO saliente Pablo Iuliano, que será reemplazado por Horacio Marín a partir del 11 de diciembre, respiran más tranquilos desde que se conoció que la mayoría de los militantes de La Cámpora presentaron sus renuncias y desistieron de cobrar el paquete indemnizatorio que venían negociando hasta hace algunos días. Saben que pagar un monto millonario a dirigentes que entraron a la empresa por razones políticas y no por su expertise profesional puede convertirse en un problema en poco tiempo cuando ingresen las nuevas autoridades alineadas con La Libertad Avanza. De hecho, apenas trascendió que este grupo de funcionarios políticos iba a ser indemnizado, la información no solo provocó cortocircuitos dentro del gobierno sino también con colaboradores de Javier Milei, que al enterarse de la situación le manifestaron su malestar al vicejefe de Gabinete, Juan Manuel Olmos, quién está participando de la transición gubernamental, y pidieron que se frenara el pago.

Resta saber qué sucederá con los empleados de la Unidad Presidencial que creó Pablo González en marzo de 2021 después de asumir como titular de la petrolera. La publicación señala que el ex vicegobernador de Santa Cruz modificó el organigrama de YPF, a contramano de la posición del comité de Ética y Compliance, de forma tal de incluir una unidad especial en la que dio trabajo a unos cinco colaboradores que lo acompañaban en el Congreso de la Nación, entre los que figuran Javier Farías Brito, su asistente personal. Marín disolverá esa unidad, por lo que se sobreentiende que sus integrantes dejarán de cobrar un sueldo de YPF. Pero este medio no pudo indagar bajo qué modalidad —si renuncia o despido— se efectuará esa desvinculación.  

La politización, una bandera

Está claro que los funcionarios de La Cámpora que ahora están saliendo de la petrolera no fueron seleccionados para sus cargos por su conocimiento del área energética, sino para controlar a la línea técnica y operar como correa de transmisión con la política. A diferencia de lo que sucedió durante otras gestiones de YPF, nunca se ocultó esa imbricación total con el gobierno ni con el espacio político que lidera Cristina Kirchner. Al contrario, en la recta final de la campaña, la propia Cano se convirtió en una vocera más de Sergio Massa, el candidato presidencial del oficialismo.  

Al inicio de la gestión, Santiago “Patucho” Álvarez asumió como vicepresidente de Asuntos Corporativos, Comunicación y Marketing; Santiago Carreras como gerente de Asuntos Institucionales y Públicos; Matías Bezi, apoderado legal de Máximo y Florencia Kirchner, como gerente de Asuntos Externos Regional Sur; y Hernán Letcher, que coordina el centro CEPA, una usina cristinista y también se desempeña como columnista en el canal de noticias A24, como director de YPF Litio y coordinador de presidencia de YPF. El año pasado se sumó también Federico Basualdo, quien fue designado como presidente de YPF Gas, luego de ser desplazado de la subsecretaría de Energía Eléctrica. El listado incluye además a Pablo González, presidente de la compañía, y Ofelia “Pipa” Cedola, titular de la Fundación YPF, que también llegaron de la mano de la política y que tampoco está claro si serán indemnizados o no. Bezi fue el único que siempre optó por renunciar sin cobrar indemnización. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *